Cuando diseñamos algún elemento (muebles, mecanismos, artefactos); no sólo debemos tener en cuenta el tipo de material que se debe emplear, sus propiedades y las técnicas de transformación adecuadas sino también la forma de ensamblar las partes que componen el producto final.
La unión de partes metálicas entre si puede hacerse de varios modos; por métodos mecánicos (bulones, remaches), por medios químicos (cementos, sustancias químicas), o por procedimientos metalúrgicos (soldaduras).
Las uniones pueden ser:
Fácilmente desmontables, permiten separar las piezas con suma facilidad sin romper el elemento de unión.
Fijas o difícilmente desmontables, se realizan entre piezas que no se prevé separar, para su separación necesitamos romper el elemento de unión en muchos casos deteriorar alguna de las piezas.